miércoles, abril 06, 2011

Begotten


No. No estoy muerta. De algún modo vivo, aspirando el aroma de las flores extraviadas: de aquellas imágenes que han sido y son mi inspiración. Fotogramas de luz sobreexpuesta o de un blanco y negro de alto contraste, sin tonos medios.
Aún soy consciente de que hay algo oculto tras las colinas, esperando que encuentre el atuendo apropiado y así poder aventurarme en su búsqueda. Y, de hecho, creo que cada recuerdo vívido, latente, me acerca a ese misterio presentido de la carne y la sombra de los huesos. Tan lejos, tan cerca. También me empujan a la caza aquellas fotografías que deslumbran a causa de la intensidad de su pureza. De ellas recibo guiños y mohines a cambio de mi pasividad. Pero no me disgusto. Sonrío.
No hablo mucho. Pero sí miro.