lunes, septiembre 10, 2007

El Sueño del Doctor Jekyll

Robert Louis Stevenson acudía a los sueños como forma de inspiración. Escribió mucho acerca de su capacidad para interactuar con los sueños y decía que, desde bien pequeño, sus sueños eran tan vívidos y movidos que le resultaban más entretenidos que cualquier libro. Aprendió pronto que podía soñar historias enteras, con principio y fin, y que podía volver a los mismos sueños en noches sucesivas para darles un final distinto. Incluso llegó a realizar un verdadero entrenamiento para recordar los sueños y para crear tramas para sus novelas.

Sobre la gestación de su obra más popular “El extraño caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde” se ha escrito mucho. Se dice que mientras escribía el libro estaba siendo tratado con el hongo cornezuelo del centeno (del que se extrae el LSD) y que de esta sustancia provendrían sus imágenes psicotrópicas: no en vano la historia trata de un caballero que al tomar un extraño brebaje sufre una transformación…

Pero no quería hablar de esta anécdota, sino de la importancia que le daba Stevenson a los sueños en la creación literaria. Explicaba el escritor escocés que los sueños ocurrían “en ese pequeño teatro del cerebro que dejamos con la luz encendida toda la noche” (que definición más bella), y sobre el Dr. Jekyll & Mr. Hyde decía concretamente que había sido concebida en un sueño:

“Durante dos días estuve rompiéndome la cabeza buscando un argumento de cualquier tipo; y en la segunda noche soñé la escena en la ventana, y una escena posterior dividida en dos, en la que Hyde, perseguido por algún crimen, toma la poción y experimenta la transformación en presencia de sus perseguidores”

Su mujer también contaba como una noche Louis gritaba en sueños y al despertarlo protestó: “¿Por qué me despiertas? Estaba soñando un buen cuento de terror…”

21 comentarios:

Markitos dijo...

En muchas ocasiones he tenido sueños que me han resuelto algunos problemas de diseño.

Cuando tu mente solo tiene que descansar, te vienen siempre las mejores ideas.

el loco oficial dijo...

Es una pena que ahora nunca recuerdo mis sueños...
Dos anécdotas: cuando tenía unos 6 o 7 años recuerdo haber escrito una redacción en el cole basada en un sueño que había tenido esa noche...me encantaba ese escrito.
En un examen de álgebra en la carrera necesitaba un 10 para conseguir una matrícula y ahorrar pelas para el año siguiente...soñé toda la noche con polinomios y otras movidas y efectivamente, saqué un 10.
....
Kekule, el descubridor de la estructura del benceno había soñado la noche antes con una serpiente o algo así que se mordía su propia cola...

elpablo dijo...

oh, oh, stevenson, vaya crack! qué tío más borracho. es que era escocés, y eso marca. yo tenía un amigo escocés que se quedaba sobao trabajando. pero no soñaba nada molón, me figuro. ahora, despertarlo sí que era una aventura. de stevenson me flipa "el club de los suicidas". no han hecho ahora una peli aquí con el fernando tejero que se llama igual? adapta el libro o es un vacile? no quiero saberlo! la que si que molaba peli aquella de bela y karloff de "el profanador de tumbas".
en fin, un crack. me voy a poner un cullins a su salud... eso sí que es un sueño!

Daktaric dijo...

¡Ah!...Los sueños...El tema de los temas para los que nos sentímos cómodos (puede que más que en ninguna otra parte) en los subterraneos de la conciencia.

Cuentan que Bram Stoker concibió la historia de Drácula de forma similar.

Una noche, alterada su mente por una prosaica indigestión de cangrejo en mal estado, soñó con un hombre extraño y dominante que, desde las puertas de la habitación donde Stoker dormía, daba órdenes a dos mujeres para que hicieran algo "malo" con el bueno de Bram.

También, durante las noches, unos monstruos alados clavaban fuertes garras en el estómago del pobre Lovecraft, elevándolo hacia cielos sangrientos. Como se sabe, Lovecraft murió de cancer intestinal, pero nunca renegó de sus pesadillas.

A mí tampoco me gustaría renunciar a los sueños en general ni a las pesadillas en particular. Y apuesto a que no soy el único por estos lares que piensa así.

Aunque a veces haya que pagar el precio de despertar agotado.

Aura dijo...

No es usted el único...

Y ese sueño del señor Stoker, yo también lo he tenido.

Un saludo :)

el brujo don carlos dijo...

La literatura está llena de novelas que han nacido en un sueño. Incluso algunas en un sueño despierto. No soy capaz de recordar ahora qué escritor creó una novela después de contemplar la caída de una hoja. Supongo que es un caso parecido al de Newton con la manzana pero en literatura.

kuroi yume dijo...

La única vez que me desperté en pleno grito por culpa de una pesadilla, fue una experiencia que no se me olvidará. De hecho, me acordaba de la historia y la situación perfectamente, y formó parte de uno de los relatos que me obligaban a escribir en clase...

Le diré que TENÍA que apartar la maldita cortina a pesar de que SABÍA qué había detrás, y esa sensación de estar dominado y no poder hacer nada al respecto es lo angustioso que he sentido nunca.

sublibrarian of the year dijo...

¡Echo tanto de menos soñar!

Ahora en mis noches sólo hay arañas de gasolina.

Pussy Galore dijo...

Se me acaba de ocurrir otro post: El doble onírico.

Crazy J! dijo...

A mi lo que me gusta del Jekyll y Hyide literario es el hecho de que Hyde no es un monstruo como tal sino un ser tirando a pequeño, flacucho y que en cambio es capaz de hacer todos aquellos crímenes.

flex multielastic dijo...

el sueño es la única esperanza

Estrellita Mutante dijo...

Max describía un encuentro fantástico entre Lovecraft y Disney en el cual el primero advierte al segundo sobre unas futuras pesadillas que tendrá y, efectivamente estas se dan. Disney se queda muy perturbado con este encuentro con Lovecraft y nunca se recupera (El canto del Gallo).

Mi cerebro más que una luz debe dejar una antigua lámpara de benceno cuyo aceite se derrama.

Nicho dijo...

Bello post.

Borges definía la literatura como "un sueño dirigido".

La Perse dijo...

Iba a decir algo chulo, seguro, pero me estoy quedando sobada... es que pasa de la una y media de la madrugada, ¿no?

¿Y de todo esto qué dice el dr. Lacan?

Por cierto, yo de mayor quiero postear como tú, Aura. De verdad verdadera. :)

noemi dijo...

Soñé que la solución a mis problemas era clausurar mi blog :):)

el Mantícora dijo...

"El ilustre escritor Robert Louis Stevenson afirmó que había adiestrado a sus Brownies en el oficio literario. Cuando soñaba, éstos le sugerían temas fantásticos; por ejemplo, la extraña transformación del doctor Jekyll en el diabólico señor Hyde, y aquel episodio de Olalla en el cual una joven, de una antigua casa española, muerde la mano de su hermana.

-Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero, "Los Brownies" en "El Libro de los Seres Imaginarios".

Aunque ahora, después de leer esto, me entra la duda si Stevenson se referiría a los brownies del folklore escocés o a los productos de repostería, de esos horneados con marihuana.

Aura dijo...

Jajajaja.

Tal vez era una fusión de ambos brownies.

Dr. Hichcock dijo...

¡Qué hermoso, concluir sueños al día siguiente!
Eso solucionaría el maldito problema del despertador que te deja en mitad de una bonita escena onírica de la que no quieres fugarte.
Genio y figura.

La Perse dijo...

Offtopic: ¿a que no sabe qué personaje de videojuego me ha salido en cierto test que ya conoce?

Aura dijo...

Sorpréndame... :)

Higronauta dijo...

Se busca curso de tratamiento del sueño: cómo recordar, cómo controlar, y cómo continuar momentos oníricos varios. Puesto que un servidor a penas consigue recordar nada de nada (aún así tengo grabados a hierro candente tres sueños acaecidos en mi tierna juventud).

A falta de curso alguno, se busca máquina futurista para viajar en el tiempo y poder usar las grabadoras/visionadoras de sueño que se empleaban en Max Headroom.

Gracias.