martes, diciembre 18, 2007

Et Mourir de Plaisir (1960)

Si las películas de Roger Vadim habitualmente se presentan al espectador como un artículo de lujo, envuelto en celofanes, Et Mourir de Plaisir no es una excepción. Esta película de vampiras, inspirada en “Carmilla” de Sheridan Le Fanu (no sé cuantas adaptaciones llevo ya reseñadas de este relato) se caracteriza por ser un producto estético de factura casi perfecta. Influenciada por los terrores Hammer del país vecino, esta producción franco-italiana cuenta con una serie de elementos que la convierten en una obra de inaudita belleza.

Por un lado están las localizaciones campestres de ensueño, aprovechando al máximo las posibilidades de la Villa_Adriana, que se encuentra en las afueras de Tívoli. Un paraíso pastoril fotografiado en preciosistas tonos por Claude Renoir. Por otro lado, el vestuario es obra del diseñador Marcel Escoffier, que envuelve a las bellezas del film en gasas y telas vaporosas con vestidos de fantasía. El arpa de Elene Polonska transporta desde los títulos de crédito al voluntario viajero a mundos donde el ideal se materializa en sueños quiméricos, dentro de la banda sonora compuesta por Jean Prodromidès

Pero el artificio no estaría completo sin la presencia de una majestuosa vampiro, por una dama a la que no podríamos negarle el ofrecerle nuestro líquido vital para su capricho. Y en este caso se trata de una vampira muy bella. Annette Vadim era la mujer de Vadim por aquel entonces, una rubia con cierto parecido a la Bardot pero con un aire más frágil. Modelo danesa, apenas hizo una decena de películas ya que su carrera como actriz estuvo siempre ligada al cineasta francés, y su relación amorosa fue muy breve. Pero su presencia en “Et Mourir de Plaisir” es realmente estimulante, algunos planos de su rostro son casi imposibles de sostener y su cuerpo torneado se perfila estupendo entre paisajes de tumbas y criptas abandonadas, vestida de blanco.

La historia no deja de ser un triangulo amoroso romántico, con el leitmotiv de las rosas y la sangre como elementos simbólicos. Se comentó en su momento el tratamiento lésbico que da Vadim a la relación entre Annette Vadim (Carmilla) y Elsa Martinelli (Georgia) y es cierto que la atracción física entre ambas es evidente desde un primer momento e incluso está el conocido beso que inmortalizó para siempre la película en fotografías y carteles, pero no esperen escenas de dormitorio, ya que el affaire se queda en una insinuación bastante discreta. Lo que sí es curioso es que Vadim da un tratamiento mucho más amable a ambas mujeres que al personaje que interpreta Mel Ferrer (Leopoldo), que se hace ciertamente antipático, y cuyo peso argumental es bastante pobre.

“Blood and Roses” es otra de esas películas de vampiros con un ritmo de narración lento y con algunos fragmentos oníricos de los que tanto me placen. Como les dije al principio, una joya envuelta, lista para ser regalada.

8 comentarios:

Carlos Cesar Alvarez dijo...

A Sheridan Le Fanu algún día habrá que hacerle justicia (que no es lo mismo que ajusticiarlo) como el tremendo escritor que es. Lean Tío Silas, si no lo han hecho ya. Si lo han hecho, relean.

Mejórese, Aura.

el loco oficial dijo...

Sí Aura, mejórese, ya sé el por qué de su ausencia...cómo es posible que conozca al director, al creador de la banda sonora, a una de las actrices...y yo haya visto la película? y también he estado en Villa Adriana...me pondré a buscar la película de inmediato.
Bella manera de describir una película sin desvelar su trama.
Offtopic: gracias por la canción, no le contaré por qué, pero creo que tiene el título ideal para una tarde como hoy.

Crazy! dijo...

Qué tendrá Carmilla, para que cientos de versiones después sigamos encandilados de ella, y en cada nuevo reencuentro es como verla por primera vez.

Por cierto, el poster de la película es también de una belleza avasalladora.

Nicho dijo...

Ya he visto por donde el señor Brujo que padece de gripe, padecimiento detestablemente lírico.

¡Cómo cuida usted de todos los detalles!

La chica, como todas las que vamos conociendo/recordando, estupenda.

Mel Ferrer es antipatiquísimo.

Salud, Aura.

fran le kinky dijo...

desde luego, sus posts de cine son aclaparadores!
Bravo!

sublibrarian of the year dijo...

Mel Ferrer, un Peter Fonda rudimentario. Lo evoco como debió ser: supersticioso, poseedor de una pulsera terapeútica y amante del menaje en cuero marroquí.

Si padece, como apunta la corte, encuentre alivio y cura, después, muera de plaisir.

Dr. Hichcock dijo...

No la he visto, pero siempre le he tenido ganas.
Otro propósito para el nuevo año.

an·dsñ ○ alan garcía dijo...

estoy muerto en vida hasta ver esta película.. no hay subtitulos en español! alguien sabe de algo, por favor avisad!