miércoles, julio 21, 2010

Summer Dream


Il dolce far niente... El verano es temporada de incubación, de madurar quimeras y extenderlas cual redes invisibles contra la noche estival. Estas horas de la noche son los únicos momentos del día que recobran su pátina de realidad, ya que durante las horas diurnas el tiempo se detiene y, en letargo, consumimos píldoras de sueños.
La larga estación no nos deja espacio para la acción, pero sí para grandes descubrimientos. Esas píldoras de sueños nos entregan filmografías variopintas, de cine mudo, del cine precioso de arma blanca y de cine de muñecos (estas han sido mis elecciones). También transitan bellas muchachas en flor en mi panorama veraniego. Damas ligeras de ropa. Starlets y piernas recortadas de revistas. Incisivos ligeramente separados. Cabezas cortadas de muñecas.
De las casas vecinas también parece haberse adueñado la calma. Por todas partes late un silencio engañoso, a la espera de que llegue el momento preciso. Mientras, dormitamos, espiamos las idas y venidas del tipo de al lado o tomamos un nuevo comprimido vía oral que nos salvará de los restos de la tarde. Un nuevo hallazgo para comentar cuando los muertos regresen.
Pese al tono melancólico del escrito, no me pesa el tiempo: me deleita reflexionar sobre mi lector ideal, del que algún día les hablaré, o sobre la espuma de los días, los encuentros que nunca fueron o el parloteo de los árboles.
Pronto más.

3 comentarios:

anarkasis dijo...

...este es un buen día para hablar de él, de su lector ideal hable hable...

Aura dijo...

Le prometo un post sobre el tema. No se me impaciente ;)

Catalina Muller dijo...

hace taanto tiempo que vuelvo y vuelvo y vuelvo a leer esto Las imágenes que pusiste, la sensibilidad con la que escribís… me encanta todo lo que haces, pero esto en particular me enamoro!