jueves, abril 27, 2006

De lo Fantástico Visionario (IV): “Edipo y la Esfinge” de Gustave Moreau.

Cuando inicié esta sección dedicada a las representaciones de “lo fantástico” tenía claro que incluiría a Gustave Moreau en ella, por ser uno de mis artistas favoritos y también por haber sido polémico en su tiempo por sus temas poco habituales. Su mundo está poblado de seres y criaturas fascinantes con una cierta predilección por lo monstruoso y la belleza de lo extraño. Entre sus galerías de Salomés, jóvenes andróginos, unicornios y demás bestias se me hizo difícil escoger sólo uno entre ellos, al final me decidí por este “Edipo y la Esfinge” aunque con pena por haber dejado fuera al resto de prodigios e invenciones bárbaras:

Moreau presentó “Edipo y la Esfinge” en el Salón parisino de 1864, representando en el óleo el enfrentamiento entre el joven tebano y el monstruo de cabeza femenina de quien nadie lograba escapar vivo a sus enigmas.

El famoso acertijo (¿qué ser es el que anda de mañana a cuatro pies, a mediodía con dos y por la noche con tres?), fue resuelto correctamente por Edipo tras lo cual la esfinge, furibunda, se suicidó, salvándose así Tebas de su yugo. Como consecuencia, Edipo fue nombrado rey casándose con la viuda de Layo, Yocasta, su madre… pero esta historia ya la conocen bien, el señor Freud se encargó de hacerla célebre.

El cuadro expone la atracción magnética entre sus miradas, la dominación del viajero sobre la esfinge alada, todo ello con una fuerte carga sensual, con la esfinge encaramada a su cuerpo, acariciando con sus garras el muslo de Edipo, traspasando la distancia permitida entre el hombre y la bestia.

Los parisinos que se acercaron ese año al salón quedaron hechizados por la extraña perversidad de la obra, pero también un poco escandalizados. Edouard Schuré le dedicó estas líneas en su libro “Précurseurs et révoltes” de 1904:

“Apoyado en su lanza, la espalda en la roca, un pie al borde del abismo, el atleta pensador, delgado y musculoso, está en coloquio con la Esfinge. Pues es una Esfinge hembra la que ha concebido la leyenda tebana. Se ha subido a él. Sus garras traseras se enganchan a sus muslos, sus garras delanteras surcan su pecho. Su grupa de leona se arquea, sus dos alas se yerguen, su seno de mujer apunta al corazón del héroe, y su perfil fugitivo, irónico, agresivo, le interroga, le plantea la cuestión. Lleva una corona. Pues, desde tiempos inmemoriales, la Naturaleza temible, seductora, insondable, es la reina del hombre. De todos aquellos a los que ha dicho “¿cuál es la palabra de mi enigma?”, nadie ha sabido responder. A todos les ha destrozado y han caído al abismo. Pero Edipo, a su máscara terrible, a su mirada aguda, responde: “¡La palabra de tu enigma es el hombre, soy yo! Yo te llevo en mí mismo con un dios además: mi conciencia y mi voluntad. Con este dios te mido desde la grupa a la cabellera y desde los ojos al fondo de las entrañas.
Y la Esfinge, vencida por el Hombre, no tiene más que arrojarse a su abismo. Así la Naturaleza, penetrada en la jerarquía de sus fuerzas, es vencida por el Hombre que la resume y la sobrepasa con el pensamiento. He aquí lo que dice Edipo de Moreau con la limpidez incisiva de un bajorrelieve antiguo”.

La interpretación de Schuré es en clave psicológica, viendo en la Esfinge el reflejo del espejo de Narciso, el monstruo con el que se enfrenta el hombre al mirarse de frente y su propio enigma. Lo cierto es que este tema de la Esfinge obsesionó a Moreau durante toda su carrera, fue uno de las más recurrentes en su producción: “Edipo viajero”, “Mujer en una gruta”, “Esfinge roja”… Tal vez sabía que podía vencerla, adivinando la pregunta que se escapaba de sus labios de fresa, pero saberse vencedor no le hace a uno feliz.

Más mundos fantásticos:

De lo Fantástico Visionario (III): Peter Milton. Proyecciones de un pasado perdido.
De lo Fantástico Visionario (II): Virgil Finlay. Ilustrando los Horrores de Lovecraft.

De lo Fantástico Visionario: La Isla de los Muertos (no se pierdan la fantástica reseña del cuadro de Böcklin en Días del Futuro Pasado)

18 comentarios:

Rain dijo...

El tema del enigma invita a pasar por laberínticos espacios y allí está lo fascinante. Sin enigma no hay gloria. Y hasta en lo horrendo, subyuga...

Me daré tiempo para ver con calma, los otros mundos fantásticos.


Gran salute Aura.

Pussy Galore dijo...

Esta obra siempre me ha parecido muy inquietante, supongo que por la forma de la esfinge, me la imaginaba de muchas formas, pero nunca así.

Markitos dijo...

¿Edipo? pues no me suena, se lo preguntaré a mi mama.

Crazy J! dijo...

Genial, como siempre, otro autor al que admiro profundamente. Aquí le dejo por si no la conoce una impresionante web con sus obras a alta resolución. Saludos ;-)

http://www.artrenewal.org/asp/database/art.asp?aid=78&page=1

Baldanders dijo...

Gracias Aura nuevamente y gracias a crazy por el enlace.

Aura dijo...

Gracias señor Crazy Japan, ya tengo fondo de escritorio nuevo

el brujo don carlos dijo...

El cuadro es de una fuerza tremenda y las interpretaciones que Schuré hace de cualquier cosa son geniales.

Nicho dijo...

Excelente post, Aura. Muchas gracias y un saludo.

noemi dijo...

El eterno tema de el hombre y su sombra, que lo persigue hasta el fin de los días. El anima y el animus, le llamaría Jung.

Muy buen trabajo, Aura.

Seidrik dijo...

Mon symboliste romantique... préféré!
A big boss... Thanks !

K. dijo...

Me encanta la sensualidad trágica que se respira en el cuadro, es realmente fascinante el final de los dos protagonistas...

Higronauta dijo...

Parecerá que me he caído de un asteroide beodo, pero desconocía por completo la obra de marras. Menos mal que estaba usted para enmendar ese problema.
Por cierto, ¿sabe dónde está expuesta en la actualidad? ¿Louvre, quizás?

Illuminatus dijo...

No recuerdo quién argumentaba que los mitos nos cuentan más de la gente que los crea y los desarrolla que de las historias en sí. Sugeriría que le diese un repaso a la relación de la historia de Agamenón y Orestes con el desarrollo de la sociedad griega.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

No conocía el cuadro, Aura. Es bellísimo, igual que el texto. Labios de fresa... cómo me gusta.
Ya esta el meme.
P.D. desde que tengo horarios normales-esclavizantes no coincido con nadie, ¡socorro!

Aura dijo...

Pues creo que está en el Metropolitan de Nueva York, Higronauta, si no recuerdo mal. Lo compruebo.
Illuminatus, sobre lo que me comenta Mircea Eliade ha escrito varios ensayos interesantes sobre el complejo significado de los mitos. Leeré sobre las correspondencias que me dice.
Y Jon, me voy corriendo a leer tu meme :)

roberto dijo...

la verdad no concoia a gustave moreau (en realidad yo tengo un bruto agujero pictorico entre el fin del romanticismo y los impresionistas) con lo que resulta interesante conocerlo.
Un gusto leer sus paginas ocmo siempre
cuidese

J.Álvarez dijo...

Como ya he dicho en alguna ocasión, siento una especial predilección por esta sección, que llena mi mente de maravillas insospechadas. Los cuadros de este hombre son sensacionales, por sus motivos y su técnica. Una vez más: IMPRESIONADO.

Anónimo dijo...

Hola Aura, muy interesante tu post. Haces referencia a Edouard Schuré y al libro Précurseurs et révoltes. Lo he estado buscando y no lo he encontrado. Sabes si además está en castellano? Muchas gracias.