lunes, mayo 22, 2006

El Trono del Tercer Cielo

Nuestro encantador invitado de hoy es un curioso artista que, en secreto, se dedicó a construir un trono áureo con restos de basura. Nadie podía imaginar que este amable conserje guardaba en el garaje una obra tan increíble.

James Hampton nació un 8 de abril (como yo) de 1909. Su padre era cantante gospel y predicador. De su vida hay pocas noticias: en 1928 dejaba su residencia en Washington para reunirse con su hermano Lee. Juntos compartían apartamento. Trabajó en un restaurante de comida rápida hasta 1942 que ingresó en las Fuerzas Armadas. Y en 1946 de nuevo en Washington comenzó a trabajar de portero nocturno y alquiló un garaje.

Hasta aquí todo normal. Su hermano falleció en 1948 y él moría de cáncer en 1964. Pero aproximadamente un mes después de su muerte, Meyer Wertlieb, el dueño del garaje, encontró en el interior de la cochera un trono enorme resplandeciente.

Llevaba construyéndolo nada menos que catorce años, con material de deshecho que encontraba: papel de aluminio y papel dorado, muebles antiguos, cartulina, bombillas usadas, trozos de espejo y demás restos reciclados enganchados con pegamento y alfileres.

Había escrito de su puño y letra el título de la obra sobre ésta: “El Trono del Tercer Cielo de la Milenaria Asamblea General de Naciones”, y había añadido las palabras “Fear Not” en el trono central. Muchos de los objetos tenían inscritas citas del “Apocalipsis” bíblico. Los objetos de la parte izquierda estaban hacían referencia al Nuevo Testamento y los de la derecha al Viejo.

Parece ser que este grandilocuente proyecto de Hampton estaba relacionado con ciertas visiones o revelaciones que tenía en sueños que dejaba escritas en cartulinas. También se encontró una libreta a la que había titulado “San Jaime: El Libro de las 7 Dispensaciones” escrito en código y en el que se refería a sí mismo como San Jaime y acababa cada página con la palabra “Revelación”.

Les adjunto algunas fotografías de la obra de Hampton (que a día de hoy se encuentra en el “Smithsonian American Art Museum”). No sé que pensarán de las imágenes pero a mí me emocionan muchísimo, es la obra de un místico, de un genio visionario. Que preciosidad.


21 comentarios:

Baldanders dijo...

Si, realmente precioso.
¡Feliz cumpleaños! (Perdone el retraso, es que me acabo de enterar)

Aura dijo...

No se preocupe, he tenido más de un mes para acostumbrarme a los 30 ;)

Kalimero dijo...

Que chulo!!!! Tenía talento el Hampton este, que no??

Saludos.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

Esto me recuerda al tipo ese que está consturyendo una iglesia con desperdicios, no sé dónde, tengo que poner más atención... Aura, espero encontrar hoy la ganga, ya te contaré. Besos.

JON MIKEL ALTUNA dijo...

¿En serio escribí esas cosas el sábado por la noche? Ahora ya no lo puedo quitar sin deshonor... fatal sino el de quien se da a la bebida, jeje. Creo que aún me dura la resaca.

kuroi yume dijo...

No es el caso (o sí, sublimado al máximo), pero ¿no hay un síndrome que se caracteriza por la acumulación de basuras? Esperamos que nos ilumine...
;-)

Nicho dijo...

Muy oriental. Quizá algo incómodo.

Jon: es en Mejorada del Campo.

Aura dijo...

Querido Jon: Si no es nada.
Mucho zumo, y no te preocupes, he tenido peores borracheras y al día siguiente con la cabeza bien alta. Muy digna :)

Caballero Yume: No conozco ese síndrome, aunque aquí al lado tengo un vecino que debe padecerlo, es una especie de Walt Whitman español. Por lo que se ve desde fuera su casa está llena de trastos raros que encuentra en la basura.
Me informo sobre el síndrome y si lo encuentro otro post para el saco de dolencias extrañas ;)

Y Nicho, de incómodo nada, uno debe sentirse en el cielo :)

kuroi yume dijo...

Por si le sirve de algo, lo he encontrado y se llama "Síndrome de Diógenes"

Y parece ser que es de reciente catalogación, así que no encontrará casos decimonónicos, sorry!.

Aura dijo...

Sí, lo acabo de leer Yume. Pobre Diogenes, tan ilustre filósofo que vivía en un barril y acaba dando nombre a un síndrome tan poco higiénico.

miultimodia dijo...

Menudo genio... En lo que respecta al síndrome de Diógenes, creo que todo el mundo lo sufre un poquito, o es que nadie de ustedes guarda cosas que no sirven para nada pero les da pena tirarlas a la basura? Yo sí, y muchas...
Saludos.

el brujo don carlos dijo...

Este hombre fue un precursor del reciclado.

El de la catedral es, en efecto, en mejorada del campo. El tipo se llama Justo y ahora anda preocupado porque ya es mayor y está enfermo y piensa que no le dará tiempo a terminarla.

Fotos:

http://www.pueblos-espana.org/comunidad+de+madrid/madrid/mejorada+del+campo/galeria-fotografica/

Illuminatus dijo...

Los dioses nos libren de observar todo lo que cada persona lleva dentro y quiera expresar como arte.

noemi dijo...

Moraleja: nunca estés seguro de qué cosa es basura y qué no...

d.pánico dijo...

lo que más me mola es la coherencia de los materiales utilizados con su falta de vanidad.

Higronauta dijo...

Es triste que uno tenga que morir, o, en el caso de don Justo, ser patrocinado por Aquarius, era? para pasar al salón de la fama de los artistas-recicladores, siempre tan denostados socialmente (puesto que la basura es un elemento psicosocial que acaba representando lo no válido y/o obsoleto).
Estas obras destilan un amor del creador por la obra en sí, y no las porquerías a las que no tienen acostumbrados los tópicos sociales... Triste, a qué negarlo.

J.Álvarez dijo...

Es cierto, son increíblemente maravillosas! parece mentira q con esos materiales creara algo así...

Horrorscope dijo...

Preciosas, sí señorita.

bubastis dijo...

Me encantan los iluminados (cuando son inofensivos). ¿Se podrá conseguir el libro ese de las 7 dispensaciones?

Aura dijo...

Bubastis, he mirado si se puede conseguir el libro, pero por lo que he podido averiguar no está publicado, además que el código aún no se ha logrado descifrar...

Pussy Galore dijo...

decoración reciclada, yo ya he empezao a hacer unos borlones con restos de cebolla que me están quedando ideales :)