domingo, noviembre 20, 2005

Carrousel

Suban, suban y dense una vuelta. La entrada es gratuita. Y no sólo eso, coman y beban cuanto quieran mientras suben y bajan en los caballos de cartón. Hay nubes de algodón de azúcar perfumadas de mandarina, manzanas de caramelo, helado de vainilla con dinosaurios de chocolate y montañas de palomitas de colores.
Acabo de encender las luces, la atracción comienza a girar y se oyen risas entre los destellos de bombillas.
Pasen y diviértanse.




* Fotos: Aura

Y si se quedan con ganas de más aquí hay un enlace de parques de atracciones japoneses. Una delicia de norias y montañas rusas en ruinas.

Mientras suena: The Tornados. Pop-Art goes Mozart Extraído de:

9 comentarios:

Baldanders dijo...

Preciosas fotos, Aura.

Baldanders dijo...

El parque de atracciones abandonado en Japón, sería un buen lugar para vivir.

Nicho dijo...

Es algo rococó este tiovío. Y muy cinematográfico. Recuerdo el que salía en El tercer Hombre.

V dijo...

Delicioso

Caído dijo...

A mí el tíovivo cinematográfico que más me gusta es el de Extraños en un tren, que además era de juguete.

Un día después de la muerte del Caudillo tengo que decir que: Me gustan los brazos de gitano arties y progresistas talanteros.

bubastis dijo...

¡Qué melancólico el parque de atracciones...!

Dr Zito dijo...

Donde esta ese tiovivo Aura?

Aura dijo...

Sí, sería un buen sitio para vivir, con esas vistas...

Las dos atracciones son del Tibidabo. Que gran parque de atracciones :)

Javi dijo...

:)