martes, febrero 07, 2006

El síndrome Capgras

Alguien que sufre el síndrome Capgras, que toma el nombre del psiquiatra francés Jean Marie Joseph Capgras, cree que las personas que hay a su alrededor son impostores, idénticos a quienes dicen ser pero impersonators al fin y al cabo. Quienes lo padecen no sienten una relación emocional entre la imagen que ven y la persona que recuerdan, muchas veces aceptan vivir con los “impostores” sabiendo secretamente que no son quienes dicen ser. En algunos casos no se reconocen a ellos mismos en el espejo y se sienten tan perturbados al ver al Doppelgänger en el reflejo que tienen que retirar todos los espejos de la casa. Otros casos son de pacientes que tienen la convicción de que su mascota, coche, silla, etc. han sido cambiados por una réplica exacta. Es como estar en un universo paralelo.
Se dio el caso de una mujer que al verse en el espejo pensaba que otra mujer estaba atormentándola y que quería robarle el marido. O el caso de un ama de casa de 74 años que creía que su marido había sido sustituido por otro y rechazaba dormir con él, cerraba la habitación con llave por la noche y le pidió a su hijo una pistola.

Otros síndromes:
El síndrome Dr. Strangelove
¿Are you dead? El síndrome de Jules Cotard

15 comentarios:

Pussy Galore dijo...

Dile a Aura que vuelva, impostora!

Nicho dijo...

¡Eso, que vuelva!

Aura dijo...

Veo que este extraño mal está se está extendiendo...

He who can not be named dijo...

instintivamente me ha venido a la cabeza la película "la invasion de los ladrones de cuerpos" tanto la version de los 50 como la de los 70 (con Donald Sutherland, pedazo de actor) como la de Abel Ferrara (que es una caca de peli desde mi punto de vista).

Algún día deberías hacer un post de la Pantera Rosa, los dibujos.....

XTN dijo...

Bebo de usted y cada vez mi mente se embriaga más y más con su recóndito saber…siga por ahí y tendrá un adicto a su bizarro licor.
;-)

Higronauta dijo...

Un mítico Doppelgänger, que por culpa de la estulticia catódica se quedó para siempre sin resolución, y que a un servidor le marcó de por vida fue el del agente Dale Cooper en su visita a la Guarida Negra...
Fascinante tema, sin duda.

Dr Zito dijo...

Yo tengo el de Tourette y me digo cosas a mi mismo una y otra vez... pero nada, que no surte efecto.

JOLGORIO dijo...

Yo lo tengo pero a mi me gusta, siempre me veo raro pues hago cosas y digo cosas que no entiendo, pero al contrario lo disfruto me gusta pensar que no soy nadie y cada día soy un hombre distinto usurpando mi personalidad del día anterior. Mi querida amiga prueba un día a comportarte de manera distinta te aseguro diversión. Un beso.

FAC dijo...

A veces me miro al espejo e intento reconocerme, de forma parecida a como Dale Cooper/Bob se miraba en el espejo al final del capítulo/serie.

A veces juraría que lo que soy ha ido a otro lugar y sólo queda un cascarón que recuerda como era ser yo y actúa por inercia, como Alec Holland pero sin el légamo.

El Gran Chimp dijo...

¿no son fascinantes los enfermos mentales y los síndromes extraños?
A mi me fascina especialmente el SÍNDROME DE TOURETTE.
Impresionate en los casos graves.

lak_brona dijo...

Ah chère archange, j´adore vos histoires de fous!

Mr. Glasshead dijo...

Otro apasionante síndrome... me llama la atención, además de porque daría mucho juego en un relato, porque en "Barrio", un cómic impresionante de Carlos Giménez, aparece un personaje con este síndrome. Un viejo que cree que le han reemplazado su traje a rayas (que nunca se pone, pero que cepilla con pasión) por otro.

Rain dijo...

Un síndrome y otro, el horror, es ese sin duda.

Anónimo dijo...

muy buen blog, primera vez q me meto,
pero hay algo q no encuentro en ningun blog: alguien sabe como se llama esa enfermedad x la q un actor se cree q es el personaje q esta interpretando??

Anónimo dijo...

aveces creo que las personas que conoco cambian a otra personas que jamas habia visto para vigilarme y eso me pone nerviosa, aveces creo cuando estoy en casa que mi familia no es mi familia que me han cambiado es algo extraño y horrible ala misma vez