Siempre es bueno tener a alguien a quien echarle la culpa.¡Basta! ¡Calla de una vez! ¡Calla maldito! ¿No oyen lo que me dice? Acabará conmigo, se lo juro.
Hoy un tiquet a otro de esos viajes de lo imaginario, en esta ocasión el anfitrión es John de Mandeville, caballero inglés que marchó como emisario a Ultramar en 1322 enviado por Eduardo II, duque de Normandía y rey de Inglaterra, para recoger información sobre las maravillas que Marco Polo había descrito en sus obras.
Cristo en una tostada
Una cara en Marte
La Virgen y el Niño Jesús en un cacahuete
Lenin en la cortina del baño
El de hoy es uno de mis discos favoritos, la Isla de Eden Ahbez es el paraíso de un genio o de un loco, el Walt Whitman de la exótica:Les dejo tres temas para descargar:Eden’s Island, The wanderer y The Old Boat
Un síndrome más para mi colección:
Tiny Tim o Herbert Khaury (su verdadero nombre) fue uno de los artistas más estrambóticos del panorama musical de los años sesenta, un trovador moderno que lucía extrañas corbatas de colores y entonaba viejas canciones con voz de falsete.
Su primer álbum salió en 1968 “God Bless Tiny Tim” y contiene su hiper mega hit “Tiptoe Thru The Tulips”, tema que gustaba especialmente a Groucho Marx. El disco incluye también una versión del “I Got You Babe” en la que hace un dúo ¡consigo mismo! Alternando su voz habitual de falsete con la de barítono. Este LP es el colmo del eclecticismo, Tiny Tim incluso cuenta un cuento.
Tiny no sólo era conocido por su belleza y sus dotes artísticas, sino que su excéntrica personalidad asombraba al público: aprovechaba cualquier oportunidad para confesar que estaba obsesionado con la limpieza y el aseo personal, y además aseguraba que el sexo le parecía repugnante.
Anteriores episodios de monstruos musicales:
Virgil Finlay nació en Rochester, Nueva York, el 23 de julio de 1914, y aunque de niño solía destacar en el colegio en las actividades deportivas, estaba deseando llegar a casa para pasar las horas escribiendo poesía y dibujando.
Finlay murió de cáncer de pulmón el 18 de enero de 1971, justo antes de la publicación del libro de Donald M. Grant “Virgil Finlay” dedicado a su vida y sus ilustraciones, que recupera gran parte de los dibujos originales del autor.

Más mundos fantásticos: De lo Fantástico Visionario: La Isla de los Muertos
Si les interesan los viajes a mundos imaginados o de lo fantástico les recomiendo mucho el “Viaje de San Brandán”, que se incluye en los llamados “Libros de Maravillas”, extraños peregrinajes de descubrimiento de tierras míticas a medio camino entre la realidad y la fantasía.
En 1589, en Bedburg, cerca de Colonia, unos campesinos consiguieron arrinconar al hombre lobo que llevaba un tiempo masacrando la región. De repente el hombre se levantó y enseguida lo reconocieron ya que era uno de sus amables vecinos: era Peter Stubbe.
Ajusticiamiento de Stubbe
Maria Berna, condesa de Oriloa, encargó a Arnold Böcklin un “cuadro para soñar”, y así sucedió, porque “La Isla de los Muertos” es el lugar perfecto para ir a descansar: un pequeño islote coronado de rocas puntiagudas, con un bosquecillo de cipreses y unas losas de mármol que se insinúan como sepulcros. El mismo artista lo definió como “un lugar tranquilo” y al contemplarlo uno parece fundirse en el espejismo: se oye el chapoteo del agua al remar y el silencio procedente de la Isla atrae al ensueño.
También inspiró la película Isle of Dead con Boris Karloff. Böcklin aparece mencionado en los créditos y los escenarios de la película recrean la atmósfera de su pintura.
Les dejo unos ejemplos de cómo en algunos mitos milenaristas de la Melanesia está integrada la escatología cristiana, o de cómo Jesucristo en realidad es papú y Lázaro vive resucitado en Upikno.
Llevo un par de noches entreteniéndome con los seis números dedicados a Valkiria de Eclipse Comics que salieron a principios de los 90 en Comics Forum. La osada premisa de la historieta es esta:
Esta serie de Valkiria no deja de ser un pretexto para dar rendimiento a un personaje que tuvo cierto éxito en los comics originales de Airboy. Y para recuperarla se recurre al truco fácil de redimirla de su pasado: Valkiria, pese a ser símbolo de fijaciones masoquistas no era tan mala como parecía, ya antes de ser capturada había renegado de los métodos nazis de su juventud, y lo que es más, acababa enamorada de Airboy, el mejor piloto del mundo.
Así cuando el héroe moría ametrallado por sus enemigos, sus últimas palabras fueron:
“Lo siento Valkiria”
Alguien que sufre el síndrome Capgras, que toma el nombre del psiquiatra francés Jean Marie Joseph Capgras, cree que las personas que hay a su alrededor son impostores, idénticos a quienes dicen ser pero impersonators al fin y al cabo. Quienes lo padecen no sienten una relación emocional entre la imagen que ven y la persona que recuerdan, muchas veces aceptan vivir con los “impostores” sabiendo secretamente que no son quienes dicen ser. En algunos casos no se reconocen a ellos mismos en el espejo y se sienten tan perturbados al ver al Doppelgänger en el reflejo que tienen que retirar todos los espejos de la casa. Otros casos son de pacientes que tienen la convicción de que su mascota, coche, silla, etc. han sido cambiados por una réplica exacta. Es como estar en un universo paralelo.
“I was born with the devil in me. I could not help the fact that I was a murderer, no more than the poet can help the inspiration to sing – I was born with the “Evil One” standing as my sponsor beside the bed where I was ushered into the World, and he has been with me since” H. H. Holmes.
Como aquellos feriantes que se paseaban por los pueblos vendiendo a los ciudadanos crédulos pócimas que curarían todos sus males, Holmes además de asesino era un maestro de la estafa. En una ocasión creó un elixir compuesto de agua del grifo y vainilla y lo vendía a un precio exorbitante en la farmacia donde trabajaba a la que acudían las mujeres de todo el vecindario como moscas a la miel (Holmes tenía un particular atractivo para el género femenino).
Como explicaba antes, solía escoger como víctimas a chicas jóvenes de las que se informaba previamente de su nivel económico. He de decir que paralelamente a estas historias estuvo casado varias veces, sin consumar el divorcio, Holmes por lo tanto era bígamo, cuando una mujer dejaba de interesarle la abandonaba con hijos incluidos y se hacía pasar por viudo. Cómo compaginaba todo esto no lo sé, parece ser que atraía a las chicas mediante anuncios clasificados en los periódicos, ofreciendo trabajos diversos o bien anuncios de propuesta matrimonial, vendiéndose como un próspero y saludable hombre de negocios. Con su irresistible encanto, las damas no dudaban a confiarle sus ahorros a tan gentil caballero, sin sospechar, claro, que después iban a ser torturadas y asesinadas.
Hoy un guiño malévolo de la mano del excelso Ambrose Bierce (1842- 1914) cuentista satírico y macabro, poeta y periodista al que se llamó el “diablo que ríe” del periodismo de San Francisco. En efecto, un diablillo burlón que con su irreverencia humorística y su ingenio retorcía los conceptos y convenciones que habitaban en la mente de sus conciudadanos, excitando la ironía y el cinismo. La risa entendida como un poderoso instrumento de insumisión, y no sólo eso, como una saludable actitud primigenia ante la propia existencia: reírse de la vida, de la gente, instituciones, costumbres y sobretodo de uno mismo. Plantearse el ritual del absurdo cotidiano de forma lúdica.
En la infancia como territorio de apetitos no culpables en que el Ello doblega al SuperYó a mordiscos Suehiro Maruo se divierte, se recrea en este parque de juegos donde la crueldad y las pulsiones sexuales se desarrollan lúdicas huyendo del censor de los sueños.