Sé que cuando vean este cortometraje a continuación se preguntaran si mi intención es volverlos locos. Y la respuesta es: probablemente sí. Es muy difícil volver a la vida normal después de esta sucesión de elementos alucinógenos: máscaras, rostros recortados contra fondos psicodélicos, calaveras, antorchas, espirales en movimiento… ¿Pero para qué están los blogs sino para compartir estas rarezas?
Los nueve minutos de “The Virgin Sacrifice” (que, por cierto, no aparece en IMDb) es todo lo que queda de una película perdida de 1969 de J. X. Williams, director del que poco se conoce. Un incendio acabó con la cinta, con los decorados e incluso se dice que causó algunas muertes… No sé porqué estas películas que hablan del Maligno siempre están malditas.
Lo poco (pero intenso) que permanece es esto: Una chica muda acude a un piso para alquilar una habitación. Las dos inquilinas de forma casual le explican que están practicando satanismo. Después de esta introducción hay un montaje fantasmagórico de elementos psicodélicos alrededor de lo que parece un ritual satánico, con gente desnuda bailando y, por supuesto, un sacrificio. Mi momento favorito, por cierto, ya lo verán, es el de los esqueletos nadando y bajando por la escalera. Maravilloso.
No se puede decir que se trate propiamente de un corto de terror, más bien sería un viaje lisérgico, lo que sucede es que la falta de contexto lo hace sumamente inquietante, eso junto con la música electrónica repetitiva compuesta por el propio Williams y el encadenamiento de primeros planos y detalles borrosos lo convierten en una auténtica pesadilla.
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